viernes, 31 de diciembre de 2010

TODOS ESTÁN BIEN

Película dramática con mensaje para las personas sensibles. No apta para corazones fríos e insensibles que no ven a los padres como seres queridos, sino como "esos que están ahí y que hicieron lo que hicieron porque era su deber, si no, que no me hubieran traído a la vida".
La crítica no fué buena con esta cinta en versión norteamericana, aunque la original, si que fue favorable (Giuseppe Ternatore, 1990).

El argumento gira sobre un jubilado que hace ocho meses, murió su esposa.


Piensa continuamente en sus hijos y en los días felices del pasado
Toda una vida trabajando para darles estudios y educación.
Se jubila con una enfermedad pulmonar que necesita medicación continua.

El hombre se encuentra más solo que la una.
Intenta reunir a sus hijos para hacer una comida juntos.
Todos le rehuyen. Todos se excusan.
El hombre, sospechando algo extraño, escribe una carta a cada uno de sus hijos y decide ir a visitarlos uno por uno para ver como les va la vida y darles la misiva en persona.
(Todos sabemos que reunir a los hijos en un día señalado, hoy en día es muy difícil porque no depende de ellos sino más bien de sus parejas, sobre todo si son mujeres. Ya sabemos que las mujeres tiran hacia su padres, dejando en la mayoría de los casos en el olvido a los padres de ellos).

A menudo recuerda que cada vez que sonaba el teléfono lo cogía su mujer (típico) por lo que los hijos siempre hablaban con su madre. Él se daba por satisfecho sabiendo que todos estaban bien. 

Así es como a través de las conversaciones de sus visitas a sus hijos, descubre que su mujer le mostraba un mundo diferente a la realidad y que él vivía tranquilo y feliz creyendo que sus hijos eran muy felices.
A medida que va visitando a sus hijos, va descubriendo la realidad. Todo es muy diferente a lo que su mujer le contaba.

Interpretada por Robert de Niro en el papel de padre viudo y jubilado, y de Draw Barrymore, Sam Rockwell, y Kate Beckinsale como sus hijos.

Esta película es bastante real, pero en su última parte se adivina en cada momento lo que va a ocurrir. Sobran las escenas finales en las que se repite lo que el padre ya ha descubierto a través de sus visitas personales, y que sus hijos le quieren maquillar sobre su vida personal, nada que ver con la realidad.

Duración: 100 minutos
Dirigida por Kik Jones
Año: 2009, USA

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