miércoles, 21 de diciembre de 2011

CINTURÓN DE CASTIDAD

¿Quien no ha oído hablar del cinturón de castidad?.
El susodicho cinturón fue un invento que tenía como misión proteger a la mujer de posibles violaciones en ausencia de su esposo, amo y señor, en épocas medievales.
No olvidemos que en dichas épocas imperaba la mentalidad de que la mujer debía ser pura y casta, libre de pecado y de pensamientos pecaminosos.
Para ello, el cinturón de castidad, no era ni más ni menos, que la seguridad frente a la desconfianza de los señores respecto de sus damas.

El artilugio en sí, era de acero y tenía una pequeña abertura vaginal y otra anal, que impedía cualquier tentación de varón.



Se supone que este artilugio no lo podían llevar las damas durante mucho tiempo, ya que los órganos genitales necesitan mucha higiene, especialmente los de las mujeres, debido a la menstruación en particular, y a su higiene en general, para no contraer infecciones.
Ya sabemos que en aquellas épocas, la higiene corporal brillaba por su ausencia, porque lavarse íntimamente una vez al mes, era lo mucho que hacía una mujer, y no digamos de los hombres que solo se lavaban los genitales en contadas ocasiones, como el día de la boda a lo sumo.
Pero el cinturón de castidad era algo muy fuerte. Ponerle un artilugio tan cruelmente diseñado y a la mujer amada, era matarla en vida. ¡Pobres ignorantes!


La idea del cinturón no podía tener éxito a pesar de su aparente seguridad. Así pues, cabe pensar que muy posiblemente debía ser un artilugio para proteger la deseada parte íntima del las damas solo para ausencias cortas del esposo. Y quien sabe si además podría haber servido como autoprotección por las propias damas de la época en previsión de posibles violaciones.
Si el artilugio era algo voluntario, para protegerse en momentos muy puntuales, pues hasta cierto punto sería aceptable.
Lo que si que es inaceptable es que se utilizara como imposición y por largo tiempo. Eso era una cruel tortura. Esto lo digo, porque la leyenda dice que fue un invento de los cruzados, para proteger a sus amadas de la tentación de otros caballeros en su ausencia. No se que es peor, encontrarse con una violación o con la mujer amada muerta a causa de horribles infecciones genitales motivadas por de la falta de higiene.
Aunque siempre habría algún herrero habilidoso que sabría como abrir y cerrar el cinturón sin que se notara.
O destrozar el cinturón cuando marchara el cruzado, y hacer otro exactamente igual, para sustituirlo cuando  faltara poco para que volviera el esposo de las cruzadas. Y mientras a disfrutar a costa del confiado esposo.
¡Es lo más probable!




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