miércoles, 19 de septiembre de 2012

AKHENATON...Origen del judaísmo?

La primera vez que oí hablar de Akhenaton fue hace muchos años, cuando era aún un niño, en plena pubertad, leyendo el libro "Sinué el egipcio" de Mika Waltari.
Me sorprendió ya entonces, que en aquella época histórica tan antigua, en el Egipto de los faraones, Akhenaton cambiara el tradicional culto de los dioses clásicos, por un solo dios: Aton.
Hasta él mismo se cambió el nombre. Su verdadero nombre era el de Amenotep o Amenophis IV.
¿Porqué hizo ésto?

Es todo un misterio. Hizo desaparecer la tradicional casta sacerdotal que practicaba el culto a los antiguos dioses, por una nueva clase sacerdotal dedicada al único y verdadero dios Atón.

Akhenaton
El aspecto físico de Akhenaton es otro de los extraños misterios que rodean la figura de este innovador faraón. Según las representaciones encontradas, tenía el rostro alargado, labios gruesos, orejas grandes, cuello largo, brazos largos y delgados, anchas caderas, piernas largas y delgadas, en fin, un aspecto totalmente andrógino.



Estatua de Akhetaton. La silueta es bastante andrógina.
Su aspecto extraño, además, se completa con un cráneo alargado, al igual que su esposa Nefertiti y alguna de las representaciones de sus hijas. Incluso su hijo Tutankamon.

Nefertiti
Aspecto de una de las posibles hijas de Akhenaton.
Talla en madera de Tutankamon
Los cráneos alargadas son y han sido costumbre en muchas culturas.....pero ¿es posible que sea una forma de imitar el aspecto físico del cráneo de los seres considerados "dioses"?

Construyó la nueva capital conocida actualmente como Amarna. Después de su posible muerte o desaparición, el culto a Atón fue cayendo en desgracia, llegando a desaparecer n pocos años, y se restauró de nuevo el de los dioses de siempre. La mayoría de las representaciones de Akhenaton fueron borradas  o dañadas, y las piedras de los monumentos que aún no habían sido acabados, sirvieron para hacer nuevas construcciones.

Akhenaton fue además de un innovador, una persona muy atrevida, ya que en una sociedad dominada por la clase sacerdotal que creía en multitud de dioses, se atrevió a proclamar la existencia de un solo dios.
Muchos afirman que este fue el principio de la religión monoteísta, y que gracias a Moisés, sería la religión del pueblo que emigró de Egipto buscando una tierra prometida, lejos de los egipcios que no aceptaban esta nueva religión. La nueva religión había perdurado y para ello solo faltaba añadirle recuerdos y tradiciones de los pueblos semitas y judíos.

En 1937, Sigmund Feud, escribió el libro "Moisés y la religión monoteísta". El autor cree que Moisés no era judío sino egipcio y de familia noble, posiblemente un seguidor fiel a las doctrinas de Akhenaton, e incluso deja entrever que era el mismísimo Akhenaton.

Hay quien afirma que Yuya o Yaya, un poderoso noble del imperio egipcio en la época de Amenotep III, padre de Akhenaton,  fue el José bíblico. Según los expertos, Yuya era de origen extranjero. Si no él, al menos sus antepasados.

Lo cierto es que Akhenaton existió, de eso no hay duda, de que fue el faraón que tuvo la valentía de cambiar la religión politeísta por la monoteísta, y que todo esto ocurría durante la XVIII dinastía, que murió probablemente alrededor de 1334 antes de Cristo, y que algunos ven en él, sino al propio Moisés, al menos a la persona que influyó en éste para proclamar los fundamentos del judaísmo moderno.

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