viernes, 14 de marzo de 2014

TARTESSOS Un reino legendario

Posible situación del legendario reino de Tartessos
La historia es a veces muy cruel con los recuerdos. La causa principal es generalmente, que los pueblos vencedores arrasan ciudades, haciéndolas desaparecer, y el tiempo de encarga de que nadie se acuerde de ellas.
Imperios desaparecidos, con sus enormes ciudades, llenas de vida y de cultura, y que actualmente, se duda de su existencia, por culpa de la mayoría de historiadores de "cabeza cuadrada", que si no ven las ruinas, dudan de toda existencia.
La  Atlántida, Sodoma y Gomorra, Tartessos.....¡tantas y tantas ciudades e imperios desaparecidos y solo recordados en escritos alusivos en forma de leyenda por antiguos historiadores!



Tartessos era uno de esos reinos legendarios, citados por los antiguos historiadores. Situado en el sur de la península ibérica, comprendía la zona de la desembocadura del río Betis (hoy conocido por el nombre que le pusieron muchos siglos después los últimos invasores, los musulmanes: Guadalquivir, o sea Oued el Khebir, o Río Grande), además de zonas de las provincias de Huelva, sur de Badajoz, el Algarve portugués. En estas zonas se han encontrado restos importantes de esta antigua importante cultura.
¿Cuando fue fundada Tartessos?
Es muy difícil contestar a esta pregunta, pero es posible que este reino floreciera en la era megalítica,es decir, más o menos en la época en  la florecieron las civilizaciones cretenses y micénicas.
Por los restos encontrados de ámbar, se sabe que viajaron hasta las costas británicas. La zona era rica en estaño y plata, por lo que no dejaba de ser un reino muy poderoso, y al mismo tiempo, codiciado por los pueblos vecinos, los fenicios, los griegos y los cartagineses. Más tarde los romanos.
Era un pueblo marinero, de eso no hay duda. Además, parece ser que eran muy afines con los griegos. Esto hace pensar que no fueron los fenicios los que navegaron por el mar situado después de las columnas de Hércules, es decir, el Océano Atlántico, sino los tartesos amigos de los griegos. Ellos eran los que viajaban a lejanas tierras y transportaban el ámbar, el estaño, el cobre, la plata y el oro traído de lejanas tierras desconocidas para la mayoría de los imperios mediterráneos de la antigüedad. Tartessos era un país rico del cual se podía obtener todo lo apetecible y deseado. ¡Y disponía de sus propias minas de plata!
Los tartesios estaban orgullosos de su origen tirreniano (etrusco), es decir, de Lydia, en la costa de Asia Menor (Turquía) . Después de haber sido derrotados por los egipcios, el pueblo se refugió en Italia, en Cerdeña y en la península ibérica, conocida como el "país de los conejos" palabra de la que los romanos, más tarde hicieron "Hispania".
Hacia la mitad del siglo V, Ciro, el rey de Persia, destruyó el imperio lydio, y muchos griegos buscaron refugio en Tartessos. El Rey Argantoniolos acogió dándoles casa en su reino.Muchos griegos, agradecieron la benevolencia del rey pero unos marcharon a Córcega, otros a Masalia (en la desembocadura del Ródaano), pero muchos se quedaron en Tartessos fundando la colonia griega de Mainake (¿Málaga?)

Los fenicios daban otra versión y en sus relatos hablaban de Hiram, rey de Tiro, que en sus viajes por el mar Atlántico, había traído plata de Tartessos para el rey Salomón de Israel.

En al Biblia se cita a Tartessos (Tarsis) como un país rico y lejano del cual el rey Solomón obtenía riquezas.
No hay duda de su existencia. ¿Pero porqué dudar de la realidad de este gran imperio?

Herodoto, el padre de la historia, escribe: "los focenses fueron los primeros que emprendieron largos periplos marítimos. Surcaron el mar Adriático, y descubrieron Tirsenia, Iberia y Tartessos.Sus naves no eran naves de transporte, anchas y pesadas, sino barcos movidos por cincuenta remeros. Cuando llegaron a Tartessos, el rey de aquella ciudad les reservó una acogida amistosa. Este rey, cuyo nombre era Argantonios, ocupó el trono durante ochenta años, y vivió hasta la edad de ciento veinte años".

Tartessos era muy codiciada y tarde o temprano sería un plato apetecible para otros pueblos deseosos de apoderarse de su riqueza. Y efectivamente, los cartagineses no tardaron en invadir la rica región del sur de la península.
La desaparición de Tartessos es difícil de recordar puesto que misteriosamente dejó de mencionarse tras la invasión de los cartagineses, enemigos de los griegos, etruscos y más tarde, de los romanos. Desde Cerdeña hasta las columnas de Hércules, cualquier barco que osara surcar sus límites era hundido sin contemplaciones.
Posiblemente desapareció sobre el 494 a.C. cuando los persas conquistaron Mileto. Tartesos, la tercera ciudad comercial del Mediterráneo antiguo, desapareció del mundo civilizado sin dejar rastro.

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