martes, 29 de septiembre de 2015

COMO AJUSTAR LAS CUERDAS DE UNA GUITARRA


Muchos de nosotros nos hemos encontrado con el problema que las cuerdas de nuestra guitarra están muy separadas del traste y nos cuesta pisar.
Pasa a veces, cuando cambiamos de tipo de cuerdas. También cuando compramos una guitarra nueva, sobre todo las baratas. 

Esto se soluciona con un buen ajuste. Lo mejor es que este ajuste lo haga un experto, pero si queréis intentarlo vosotros, lo podéis hacer, pero hay que tener en cuenta que la guitarra es muy delicada, y cada paso que deis, hay que pensarlo bien. Eso implica mucha paciencia y tiempo. Se ha de hacer con mucha calma.


En primer lugar, nos podemos encontrar con el problema del alma de la guitarra, que acostumbra a ser el más corriente y el más fácil de solucionar.
El alma puede estar doblada de forma cóncava o convexa. Si cuesta pisar, el problema está en que el alma se ha doblado de forma cóncava


Todas las guitarras acústicas tienen un tornillo que sirve para ajustar el alma. Se trata simplemente de ir girando el tornillo hasta conseguir la altura de las cuerdas que nos permita pisar con comodidad en los cinco o seis primeros trastes.
Para ello dispondremos de una galga o de una hoja de papel de unas 2 décimas de milímetro. Pisar el primer traste y el dieciséis al mismo tiempo. El primero lo podéis pisar con la cejilla.
Pasar la galga de 0,2 mm en el traste número ocho, entre el separador del traste y la cuerda más gruesa. Si está muy separada, girar el tornillo no más de un 1/4 de vuelta, y esperar 10 minutos, hasta que la madera se adapte a su nueva posición.

Si el alma está cóncava hay que apretar.


Hacerlo con las cuerdas tensadas y afinadas. Procurar hacerlo con delicadeza para no dañar las cuerdas. Paciencia y en varios intentos lo lograréis. La madera tiende a volver a su posición por lo que iréis vigilando durante algunos días, y cuando notéis que se han separado, reajustar. Proceder así tantas veces como sea necesario hasta lograr que queden fijas y no se desajusten.

Si el problema no es del alma, puede ser de la cejuela, o del hueso del puente. Esto ya es más delicado y hay que disponer de herramientas adecuadas.





Hay un artículo muy bueno sobre este tema, en el que explica con mucho detalle todo lo detallado en este post. Se llama "El blog de la guitarra acústica", de Juan Carlos Ayala. 
Aquí os dejo el enlace:

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