martes, 23 de noviembre de 2010

JESÚS Y MARÍA MAGDALENA-LA DINASTIA MEROVINGIA: LOS REYES PERDIDOS




Cuadro de Leonardo da Vinci, representando la última cena.


Podemos ver a la derecha de Jesús (izquierda mirando el cuadro) la imagen de una mujer.
Leonardo Da Vinci quiso plasmar a María Magdalena como un apóstol. 

También existe el Evangelio de María Magdalena, considerado apócrifo por la Iglesia. Hay que tener en cuenta que era una época machista total, en la que la mujer era un mero objeto. Pedro rivalizaba con María sobre jerarquía de la nueva iglesia. Tiempos muy difíciles para la mujer en cargos públicos de relevancia.




Otro evangelio apócrifo, el de Felipe, tiene contradicciones con los evangelios del nuevo testamento.
De las contradicciones más importantes se sugiere que María Magdalena era su "compañera", de lo que se deduce era su pareja sentimental, ya que la palabra "compañera" era usada en aquellos tiempos para designar a una novia.
Tres (eran las que) caminaban continuamente con el Señor:
su madre María, la hermana de ésta y Magdalena, a quien se designa como su compañera. María es, en efecto, su hermana, su madre y su compañera .

En este texto del evangelio de Felipe, se dice que Jesús solía «amarla más que a todos los discípulos» y que solía «besarla a menudo en la boca», actitud por la cual los discípulos varones se ofendían. Aunque no hay en ello indicio alguno de auténtico matrimonio o de convivencia, en el lenguaje copto en que están escritos los textos se utiliza para describir a María la palabra "koinonos", que ha sido traducida por Susan Haskins (en su libro María Magdalena, mito y metáfora, de 1993) como «consorte» o «compañera».

En los Evangelios se puede ver que María juega un papel muy similar a un discípulo. Está con Jesús en tres de sus momentos claves: lo observa mientras es crucificado, ayuda en su entierro y es la primera persona que se encuentra con Cristo resucitado. ¿Casualidad?
Estos hechos la hacen importante, como mínimo, en el plano simbólico y pueden explicar el hecho que Pedro sea tan despectivo con ella. Era su rival directo en la sucesión jerárquica de Jesús.

Hay una leyenda, que nos habla del linaje de Jesús y María Magadalena y los relaciona con los Merovingios.

También existe una teoría que podría ser creíble. Se trata de la Tribu de Benjamín, (a la que pertenecía María Magadalena, hermana de Marta y Lázaro, resucitado por Jesús,) y que después de ser expulsada de Israel, se dirigen a lo que antes pudo ser Troya, y que en ese tiempo se le conocía como Arcadia. (Puede ser que Paris y Troyes sean ciudades cuyos nombres provienen de la emigración de dicha tribu)

Después de tiempo de emigración, recorriendo el curso del río Danubio y llegan a lo que hoy conocemos como Alemania Occidental.

Los Merovingios se consideraban descendientes de Noé.
María Magdalena, posiblemente llegó a las costas de lo que hoy es Francia, acompañada de José de Arimetea, con su descendencia y se emparentó con los Merovingios.
María, natural de Magdala, conocida como María de Magdala o María Magdalena, es la Santa más citada por los Evangelistas.
Superando en citas, a la madre de Jesús, la Virgen María.
Ello, hace suponer, que tuvo una importancia crucial en la vida de Jesús.

LOS REYES PERDIDOS
Extraído de la obra de Henri Lobineau (Henri de Lénoncourt)


Entre los reyes merovingios que fueron conspiratoriamente depuestos
del trono francés hace más de mil trescientos años se citan asimismo a los sicambros, descendientes de la tribu judía de Benjamín, que emigraron sucesivamente a la Arcadia, a Sicilia, a los Alpes y a las orillas del Rin.

De Meroveo hasta Clodoveo, los reyes merovingios, apodados los Ursus, fueron paganos entregados al culto de Diana. El famoso jarrón de Soissons contenía muestras de la sangre de los treinta y nueve primeros reyes francos, que fueron merovingios.
La dinastía de los carolingios y la de los capetos (el rey Felipe el Hermoso,destructor de la Orden del Temple, era un Capeto) no eran legítimas, ya que el último rey merovingio, Dagoberto II, asesinado en el año 679 cerca de Stenay, en las Ardenas, tenía un hijo, Sigisberto IV, que escapó a la suerte de su padre, fue salvado por un tal Meroveo Levy, puro sicambro, quien le llevó en secreto a Rennes-le-Château.
Sigisberto IV, llamado Plant-Ard (Retoño Ardiente), se casó con la hija del rey visigodo español Wamba y dió nacimiento al linaje de los condes del Razès, del que provenían también los Blanchefort.Este linaje es el único que puede pretender legítimamente al trono de Francia. Tal era, según el secreto genealógico-dinástico contenido en los pergaminos encontrados por el abate Saunière en la Iglesia de Rennes-le-Château y que estaban acuñados, por el sello de Blanca de Castilla.

El linaje cripto-merovingio se perpetuó en la sombra hasta nuestros días, de modo que el "Rey Perdido", el "Gran Monarca" (pues este regio linaje tendría su origen en el vástago del propio Jesús tras su unión con Maria Magdalena, que fue llevada tras la crucifixión clandestinamente a la Galia donde se refugió, pues ya existían allí comunidades judías), está presente de incógnito entre nosotros. Cuando llegue el momento, se manifestará.

Pero el Rey Perdido no lo estaba para todo el mundo, ya que hacía mucho tiempo que una temible sociedad secreta, el Priorato de Sión, conocía el secreto.

Esta sociedad tuvo su nacimiento en la unión de tres grupos de iniciados:los monjes de la abadía del Monte Sión, fundada en 1099 en Jerusalén por el jefe de la Primera Cruzada, Godofredo de Bouillon, que era un sicambro; los seis (o trece) Sabios de la Luz, discípulos de un tal Ormus y que tenían como emblema la Rosacruz y, finalmente, por los últimos esenios, la secta judía de la que procede el Cristianismo y a la que se deben los manuscritos del Mar Muerto.


El Priorato de Sión se proponía como doble objetivo propagar el Cristianismo esotérico de San Juan y defender la cripto-dinastía merovingia.



La Orden del Temple, creada en 1118, no era más que su brazo secular, al que proporcionaba ya fuese sus Grandes Maestros oficiales, ya fuese sus Grandes Maestres secretos.

Estos hechos no pueden ser totalmente ignorados debido a ciertos detalles históricos:
En el año 886, el "Retoño Ardiente" de la estirpe merovingia, Sigisberto IV, ya había devenido en un amplio y complejo árbol genealógico. Bernard Plantavelu y los duques de Aquitania constituían una de sus ramas genealógicas. Había otras ramas también, pues los documentos Prieuré declaran que Sigisberto VI, el nieto de Sigisberto IV, era conocido como el "príncipe Ursus". Entre 877 y 879 el "príncipe Ursus",; fue proclamado oficialmente "rey Ursus", al parecer en una extraña ceremonia eclesiástica celebrada en Nimes. Con la colaboración de los nobles Bernard de Auvergne y el Marqués de Gothie encabezó una insurrección contra Luis II de Francia en un intento de recuperar su legítimo patrimonio. Varios historiadores nos confirman que tal insurrección tuvo lugar entre 877 y 879. Estos historiadores aluden a Bernard de Auvergne y al marqués de Gothie, si bien no dicen que el líder de la insurrección fuese Sigisberto VI, pero hay alusiones a un individuo llamado el "príncipe Ursus".
Según los documentos Prieuré, Godofredo de Bouillon - en virtud de su bisabuela, que casó con Hugo de Plantard en 1009 - era descendiente por línea directa de la familia Plantard. O sea que; Godofredo llevaba en su estirpe sangre merovingia ya que descendía directamente de Dagoberto II, Sigisberto IV y el linaje de reyes merovingios.
Durante cuatro siglos la sangre real merovingia se mezcló a través de numerosos árboles genealógicos. Finalmente, parece que dio fruto. Y el fruto fue Godofredo de Bouillon, duque de Lorena. Y aquí, en la casa de Lorena, estableció un nuevo patrimonio.
Para sus propios ojos, y ante los de sus seguidores, Godofredo sería más que duque de Lorena. De hecho, sería un rey legítimo, un pretendiente legítimo de la dinastía depuesta con Dagoberto II en el año 679. Pero si Godofredo era rey legítimo, era también rey sin reino; y la dinastía capeta de Francia (apoyada por Roma) estaba demasiado consolidada para que pudiera destronarla.
Baigent, Leigh y Lincoln se preguntan: ¿Qué se puede hacer si se es rey y no se tiene reino? Quizá buscar un reino. O crearlo. El reino más precioso de todo el mundo: Palestina el antiguo reino de Israel, la Tierra Santa, el suelo que pisara el mismísimo Jesús. ¿Acaso el gobernante de semejante reino no sería comparable a cualquier otro de Europa? ¿Y acaso, al presidir el más sagrado de los lugares de la Tierra, no se cobraría una dulce venganza de la iglesia que traicionara a sus antepasados cuatro siglos antes?.
La pregunta queda ahí... pero entendemos que la respuesta es lógica y clara y más si tenemos en cuenta la importancia que tenía Jerusalén para todo el Cristianismo, hasta el punto de que muchos reyes y emperadores abandonaban sus reinos para ir a conquistar estas tierras santas poniendo en peligro no solo el reino abandonado en Occidente sino que también hasta su propia vida.

2 comentarios:

  1. es muy importante que se clarifique sobre la verdad de cristo por que a si se evita mucha confusión y engaño a los pueblos

    ResponderEliminar
  2. En los evangelios llaman a Jesús Rabbuni( Rabino). Según la ley judía hay dos requisitos indispensables para ser Rabino, conocer a la perfección las escrituras y estar casado. Simplemente.

    ResponderEliminar