La población mundial no para de crecer en progresión geométrica. No hay manera de controlarla. Sigue creciendo sin parar. Ni gripes raras, ni pandemias nuevas, etc, nada puede frenar ese aumento. Si no se frena dicho aumento de población, es inevitable el agotamiento de los recursos naturales, lo que acabará con la población humana y probablemente, con un triste final. Si se quiere encontrar soluciones antes de que ello ocurra, hay que hacerlo lo antes posible, porque si no, será demasiado tarde.
La población mundial aumentó en más de 71 millones de personas en 2024, alcanzando aproximadamente 8.200 millones de habitantes. El crecimiento se concentra principalmente en países de Asia y África, aunque la tasa de aumento se ha ralentizado hasta <1% anual, y se espera alcanzar un pico de 10.400 millones alrededor de 2080.






















