martes, 15 de febrero de 2011

EMILIANO ZAPATA

"ES MEJOR MORIR DE PIE QUE TODA UNA VIDA ARRODILLADO".
Esta frase famosa en todo el mundo, describe con verdadera exactitud el carácter de este gran líder, portavoz de las protestas de los campesinos de las zonas del sur de México, en los inicios del siglo XX . Indudablemente, un gran hombre, como pocos, que renunciando a una vida tranquila y placentera, se sacrificó por todos, ofreciendo su vida de forma totalmente desinteresada.
Desde este humilde blog, mi pequeño homenaje a uno de mis héroes, por el cual sentí admiración desde mi más tierna infancia.
¡Viva Zapata!

Mi admiración hacia Zapata nació de niño, cuando vi en el cine la película interpretada por Marlon Brando sobre la vida de este héroe mexicano.
No se me olvidará nunca la escena en la que es traicionado y vilmente asesinado. No podía entenderlo.
Un hombre tan bueno, cuya única misión era conseguir lo mejor para la gente del campo, y que en un mundo tan egoísta, era tratado como un bicho raro, cuando los raros eran ellos.






El Caudillo del Sur, defensor de los campesinos, hijo de una humilde familia campesina, se distinguió por ser uno de los héroes de la revolución mexicana junto a Pancho Villa.
Natural de San Miguel de Anenecuilco, en el estado de Morelos, nacido el 8 de agosto de 1879, y vilmente asesinado en Chinameca, Morelos, el 10 de abril de 1919.

Trabajó desde muy joven, como arriero y labrador. Gran defensor de las tierras para los que la cultivan, Su rebeldía lo condenó a servir en el ejército en 1910,
Zapata quedó incorporado al 9°. Regimiento de Caballería, en Cueravaca.
Emiliano Zapata fue asignado domador de caballos de Pablo Escandón, Jefe del Estado Mayor de Porfirio Díaz, y más tarde, en el mismo puesto, al mando de Ignacio de la Torre, yerno de Porfirio, quién le tomaría especial afecto por su destreza con los caballos.
Hombre enamoradizo, tuvo varias compañeras sentimentales. La primera fue Inés Alfaro, con la que tuvo dos hijos. La segunda sería Luisa Merino. En 1911 contrajo matrimonio con "La Generala", seudónimo por el que era conocida Josefa Espejo Sánchez, con la que tuvo otros dos hijos. 
En 1909 fue elegido presidente de la Junta de Defensa de las tierras de Anenecuilco. En esa época es cuando empezó a firmar los documentos con el lema "Tierra y Libertad".

Tras el fracaso de la pacificación por medio del licenciamiento de las tropas a fines de agosto de 1911, Zapata y sus seguidores fueron declarados delincuentes comunes. El gobierno envió a los generales: Figueroa y Juventino Robles a pacificar el estado de Morelos. Para los rebeldes de Zapata estos desmanes son la consecuencia del personalismo de Madero, de sus errores políticos y del desvanecimiento de las ilusiones en las reformas agrarias.



Emiliano Zapata es elegido, por la junta revolucionaria del sur, nuevo jefe revolucionario de esta zona. Las reivindicaciones zapatistas suponían una reforma agraria radical (La tierra es de quien la trabaja), fueron inaceptables para los sucesores de Porfirio Díaz.
Lo mismo se puede decir de Francisco León de La Barra, quien, haciendo uso de su facultad de presidente, encabezó diversos enfrentamientos armados con el mismo Francisco Madero.

Al triunfo del maderismo, Zapata no concibe el licenciamiento de sus tropas sin que a cada uno se le otorgue la seguridad de tierras para sembrar a cambio de sus fusiles. 
Para él, la guerra no terminaba con el derrocamiento del porfirismo, sino con la meta del objetivo del pueblo campesino: la devolución de la tierras robadas por los hacendados.
El presidente, Francisco León, le considera un rebelde, enviándole un ejército de mil soldados para someterlo. En 1911, intenta acabar con el conflicto, acordando una entrevista con Emiliano Zapata, con el fin de que disolviera sus tropas.


Zapata era partidario de que se devolvieran primero las tierras robadas a los campesinos, y por el contrario,  Madero era partidario de proponer reformas políticas para solucionar el problema.
En la reunión no se logró ningún acuerdo. A decir de Zapata, Madero había traicionado la revolución.
El gobierno federal reiteró su decisión de imponer el orden por la violencia, y Zapata se desplegó con sus tropas a los límites entre Puebla y Guerrero, escondiéndose del ejército gubernamental y peleando a base de emboscadas a pequeños contingentes federales.
En este periodo, Zapata se casó con Josefa Espejo y el padrino de la boda fue el propio Francisco Madero.

Con Madero como presidente de la República, las diferencias no disminuyeron. Zapata se entrevista con Madero en el palacio nacional, donde sostienen una fuerte discusión. Madero ofrece a Zapata una hacienda en el estado de Morelos "como pago a sus servicios a la Revolución", cosa que enfurece a Zapata que le contesta:

"No, señor Madero. 
Yo no me levanté en armas para conquistar tierras y haciendas. 
Yo me levanté en armas para que al pueblo de Morelos le sea devuelto lo que le fue robado. 
Entonces pues, señor Madero, o nos cumple usted, a mí y al estado de Morelos lo que nos prometió, o a usted y a mí nos lleva la chichicuilota"

Durante 1912 Emiliano Zapata continuó pues, luchando contra el ejército federal.
Tras el asesinato de Madero y el ascenso en el poder de Victoriano Huerta, la lucha continuó la lucha con más fuerza, y Zapata fue uno de los jefes revolucionarios más importantes, al tiempo que introdujo importantes reformas en Morelos. Una vez en el poder, Victoriano Huerta envió una comisión encabezada por el padre de Orozco a pactar la paz con Emiliano Zapata. 
Esto le facilitaría tener un frente menos de guerra en el país. Zapata, que contaba ahora con el dominio de Morelos y parte del Estado de México, del estado de Guerrero, de Puebla y de Tlaxcala, se negó a pactar con aquellos a quienes él llamó “asesinos de Madero”. 
Fusiló al emisario de Huerta, envió una carta al general Félix Díaz, repudiando al gobierno de Huerta, declarando que Victoriano Huerta era indigno de la presidencia del país. A Orozco se le retiró el cargo de Jefe de la Revolución y Zapata quedó entonces como único jefe del Ejército Libertador del Sur.
En 1914, Zapata disponía de 27.000 hombres en sus filas.

La guerra por parte del gobierno tomó perfiles despiadados en el norte. Guajardo le hizo creer a Zapata que estaba descontento con Carranza y que estaría dispuesto a unirse a él.

Zapata le pidió pruebas y Guajardo se las dio al fusilar a aproximadamente 50 soldados federales, con consentimiento de Carranza y Pablo González, y ofrecerle a Zapata armamento y municiones para continuar la lucha. 
Así, acordaron reunirse en la Hacienda de Chinameca, Morelos, el 10 de abril de 1919.

Zapata acampó con sus fuerzas a las afueras de la hacienda, y se acercóN a la misma acompañado únicamente por su escolta personal de 300 hombres de máxima confianza. Al cruzar el dintel, un ordenanza apostado a la entrada, tocó con su clarín la llamada a honores. 

Los hombres formaron 2 filas a la entrada de la hacienda y entre ellos se mezclaron los 10 hombres de Guajardo. 
Ésta fue la señal para que los tiradores ocultos en las filas de Zapata dispararan contra éste que cayó herido de 9 balazos, sus soldados huyeron despavoridos después de ésto. Esta escena la tengo grabada en mi mente desde que vi la película en la que Marlon Brando interpreta a Zapata.
La mayoría condenó este vil asesinato. Además, esto dio lugar a que, una vez muerto, Zapata se convirtiera en el Apóstol de la Revolución y Símbolo de los Campesinos desposeídos, hasta hoy en día. 
Nadie se podía creer que el gran Emiliano Zapata hubiese sido asesinado a traición. Era inimaginable. Empezaron a correr las leyendas urbanas sobre su muerte. Pero nada podía evitar la triste realidad: el cadáver de Zapata era auténtico y fue reconocido por sus allegados.


Triste final de un gran hombre que lo único que deseaba era justicia para su pueblo. Pero todos sabemos que la justicia siempre está al lado del poder y nunca al lado del que trabaja. El que trabaja está para que los que están en el poder, cada día sean más poderosos, y los pobres, tristemente, cada día más pobres. Los poderosos no sienten su patria. Solo sienten su dinero. El dinero es la patria de los poderosos.
El mundo necesita muchos Emilano Zapata.
¡VIVA ZAPATA!


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