lunes, 13 de junio de 2011

SERPIENTES MAMANDO DEL PECHO DE MUJERES

Existe un mito desde muy antiguo, extendido en las zonas rurales de España, sobre todo en Asturias, Aragón, La Mancha, Extremadura, Galicia y en los pueblos de los Pirineos,  el cual dice que las serpientes se sienten atraídas por el aroma de la leche de las mujeres que están amamantando sus bebés

La serpiente aprovecha las horas que la mujer está profundamente dormida, para mamar y al mismo tiempo, para que el bebé no llore, le pone la cola en la boca como si fuera un chupete.

Se dice que la serpiente lo hace de forma tan suave que la mujer no nota absolutamente nada. La sospecha de que esto pudiera ocurrir era porque el niño, cada vez estaba más delgado y hambriento, a pesar, aparentemente, de que se alimentaba del pecho materno.

También se decía los campesinos ponían ceniza o serrín alrededor de la casa, para poder ver el rastro que dejaba la serpiente y así, poderla seguir hasta su guarida y poder matarla.



En el Heraldo de Madrid, de 1896, aparece una noticia sobre una serpiente que metía la cola en la boca del bebé para que chupara.
Witkowski relata una versión aun más desagradable en la que la culebra metía la cola en la boca del recién nacido cuando éste dormía tras haber mamado, y haciéndole vomitar se tomaba la leche arrojada por el niño.



En la Iglesia de Santa María La Real de Sangüesa, Navarra, se puede ver una serpiente mamando de un pecho de una mujer, y del otro, lo que parece ser una rana.


En Burgos, en el capitel románico de la iglesia de Teza se puede ver a un par de serpientes mamando de los pechos de una mujer.
Este grabado tiene aproximadamente 900 años.

Esta leyenda existe en muchos paises de todos los continentes, además de España: 
México, Argentina, Perú, Alemania, Italia, Centroamérica, etc...

Como aclaración, para los que creen en estos mitos, les diré que la serpiente no está preparada para beber leche. 

El diseño de sus mandíbulas les impide chupar. Hay que tener en cuenta que no son mamíferos, por lo que su cuerpo no está preparado para asimilar la leche. 

Lo más triste de todo, es que las pobres serpientes de campo no venenosas,  tienen tal mala fama que nada más verlas, ¡hala! ¡a matarlas como sea! ¡Pero si las pobres, se alimentan de roedores que estropean las cosechas de los campesinos! ¡No rompamos la cadena! ¡Respetemos la madre naturaleza!

4 comentarios:

  1. Bn a mi esta historia me la conto una prima y ahora si se q es verdad

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  2. pos eso le sucedio a miex novio cuando era bb eso me lo conto mi ex suegra

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  3. Mi padre tiene dos ovejas que murieron, sólo murieron las dos del ramado de ovejas que llevaban leche, y pensaron que una serpiente las había mamado puesto que hay muchas en el terreno.

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  4. A mi me contaron en un pueblo de sevilla se dieron cuenta por que al niñi se lo puso la boquita negra de chupar la cola



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