miércoles, 2 de marzo de 2011

VAMPIROS



¿Que es el vampirismo?
¿Existen realmente los vampiros?


Según la medicina actual, el vampirismo es una enfermedad mental. El personaje enfermo se cree que necesita sangre para poder vivir y sentirse más joven. Los hay que matan para conseguirla, aunque hay otros que no sienten la necesidad de matar, sino solo de beber sangre.Para estos seres, la sangre actúa como si fuese una droga. Los lleva al éxtasis.
También se les considera a estos enfermos como una variante de la necrofilia y otros incluso opinan que es una especie de sadismo ya que necesitan chupar la sangre de sus víctimas cuando se han extralimitado con ellas violentamente.

El caso es que se conoce el vampirismo desde la más remota antigüedad. En las más antiguas civilizaciones de nuestros antepasados egipcios y sumerios, hace miles de años.


En los pueblos de la antigua Mesopotamia se invocaba a los dioses protectores para que acabaran con los Utuku, seres culpables de las enfermedades, que pueden considerarse como antecesores de los vampiros.

Entre los egipcios, la diosa de la guerra Sekhmet, conocida como  "la terrible", asoló la tierra para castigar a los hombres y solo pudo ser apaciguada embriagándola con un brebaje de color rojo semejante a la sangre que bebía. ¡Curioso!



Según el Popol Vuh, los mayas creían que el guardián de Xibalbá era un murciélago con rasgos humanos llamado Camazotz que decapitaba a los extraños. Un mito del pueblo Shuar que habita en el Amazonas en Ecuador y Perú  dice que los "Jencham", como denominan a los murciélagos chupadores de sangre que habitan las cavernas, se originan en hombres que fueron así transformados por su gusto en derramar la sangre.
Parece que el vampirismo viene de muy lejos!





Un caso espectacular de vampirismo fue la condesa Elizabeth Bathory (1560-1614), más conocida por "La Condesa Sangrienta".
Esta princesa descendía de una de las más poderosas, nobles y  adineradas familias de Transilvania. Mujer con una cultura muy superior a la mayoría de la gente de su época. Dominaba latín y alemán, además del húngaro, y sabía leer y escribir perfectamente. Téngase en cuenta que estamos hablando de una época que los nobles y la realeza eran analfabetos.

Según la leyenda, Elizabeth Báthory fue una cruel asesina en serie obsesionada por la belleza que utilizaba la sangre de sus jóvenes sirvientas y pupilas para mantenerse joven en una época en que una mujer de 44 años se acercaba peligrosamente a la ancianidad.
Según el testimonio de su primo y enemigo, nombrado investigador general por el Rey, cuando su hueste llegó al castillo, no halló oposición, ni a nadie para recibirles.
 Lo primero que vieron fue a una sirviente en el cepo del patio, en estado agónico debido a una paliza que le había fracturado todos los huesos de la cadera. Esto era práctica corriente y no les llamó la atención, pero al acceder al interior se encontraron a una chica desangrada en el salón, y otra que aún estaba viva aunque le habían agujereado el cuerpo. 
En la mazmorra encontraron a una docena que todavía respiraba, algunas de las cuales habían sido perforadas y cortadas en varias ocasiones a lo largo de las últimas semanas. De debajo del castillo exhumaron los cuerpos de 50 muchachas más. Y el diario de Elizabeth contaba día por día sus víctimas, con todo lujo de detalles, hasta sumar un total de 612 jóvenes torturadas y asesinadas. 


Por todas partes había toneles de ceniza y serrín, usados para recoger la sangre que se vertía tan frecuentemente en aquel lugar. Debido a esto, todo el castillo estaba cubierto de manchas oscuras y despedía un tenue olor a putrefacción. Se decía que mientras su esposo estaba fuera, ella mantenía relaciones sexuales con sirvientes de ambos sexos, y se rumoraba que cuando tenía sexo con chicas no era raro que las mordiese salvajemente.
¿Era realmente una mujer vampiro, o simplemente una loca enferma?

Hay muchos más casos, pero no se trata de hacer una historia de los casos registrados, sino de creer que existen o no, realmente los vampiros.
Hay un refrán que dice que "cuando el río suena, agua lleva". Posiblemente las leyendas urbanas han llegado a mitificar los casos de vampirismo. Pero ¿y si no fuera así? ¿Y si realmente existen?

Ha habido muchos casos de personajes que han matado sin remordimientos de conciencia, creyéndose inmortales por el hecho de beber sangre, sintiéndose vampiros.

Pero han sido el cine, y más tarde la TV, el medio de difusión más importante de todos, lo que se han encargado de divulgar el mito a gran escala, creando una aureola de misterio, especialmente con el personaje de Drácula, basado en una novela de Brad Stoker.


Se dice de los vampiros que no tienen alma y que por eso no se reflejan en los espejos, no soportan el olor de ajos (en España no tienen porvenir, porque según dice la "pija" mujer de David Beckham, Victoria Adam,  "España huele a ajos"). Tampoco soportan el símbolo de la cruz y el rosario, ni el agua bendita.
Les molesta  la luz del sol, por lo que se ocultan de día, y viven de noche.

Para identificar un vampiro, se ha de recurrir a la exhumación, para ver si realmente tiene las características típicas de los vampiros, es decir, que se mantienen siempre igual sin envejecer, puesto que su cuerpo es incorruptible. Se ha de hacer mientras "duermen" en su ataud, cuando se ocultan para huir de la luz del sol.

Existen muchos ritos tradicionales para evitar que un muerto se convirtiera en un vampiro. Entre los celtas el enterrar el cuerpo cabeza abajo era una de las más extendidas, como también colocar guadañas cerca de la tumba, para evitar que los vampiros poseyeran el cuerpo o para apaciguar al muerto y que no se levantara de su ataúd. Con igual propósito se acostumbraba cortar los tendones de las rodillas.

En la Grecia moderna se pone una cruz de cera y una pieza de cerámica con la inscripción "Jesucristo conquista" sobre el pecho del cadáver para evitar que se convierta en vampiro.
En Europa Oriental era frecuente introducir un diente de ajo en la boca, y a veces en los nueve orificios corporales, de los muertos así como atravesarles el corazón con un objeto punzante, antes de inhumarlos y en las regiones sajonas de Alemania, se colocaba un limón en la boca del sospechoso de ser un vampiro. Los gitanos clavaban agujas de acero en el corazón del cadáver y colocaban pequeños fragmentos de acero dentro de la boca, sobre los ojos, en las orejas y entre los dedos durante el entierro. También introducían espino en el calcetín del muerto, o le clavaban una estaca de espino en las piernas.

La estaca clavada el el corazón parece que es la forma más segura de acabar con un vampiro. Incluso se recomienda que sea fresno. Se hace cuando este está "durmiendo"



Otras formas de acabar con estos horribles seres, es disparar una bala a través del ataúd, repetir el funeral rociando con agua bendita el cuerpo, descuartizar el cuerpo y rociarlo con agua, decapitar el cuerpo enterrando la cabeza junto a los pies, .....................

En fin, amigos, mejor no encontrarnos con estos terroríficos seres, pero por si acaso, existen kits que aun hoy en día se pueden contemplar en museos, para si se viaja a países con tradición sobre vampiros, para llevarlos...........¡por si acaso!

Kit del año 1800 subastando recientemente en 15000 $


Otro kit 

Y otro kit



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