martes, 17 de enero de 2012

AMERICO VESPUCIO



Américo Vespucio (Amerigo Vespucci en italiano), nacido en Florencia (Italia), el 9 de marzo de 1451, y fallecido en Sevilla (España) el 22 de febrero de 1512.



Navegante al servicio de la corona de Castilla, cuyos relatos a menudo contradictorios y fantasiosos han hecho de este descubridor un personaje muy discutido.





Según el cartógrafo Martín Waldseemüller, Américo fue el primero en interpretar que el descubrimiento de Cristóbal Colón no eran la Indias, sino un nuevo continente, por eso llamó en su honor, a las nuevas tierras descubiertas, "América".



Primer mapa de América, según Amério Vespucio,  impreso en Basilea


La familia Vespuccio pertenecía a una élite culta (su padre era notario) cercana a los Médici de Florencia. De familia acomodada, Amerigo estudió desde muy joven casi todas las ciencias, astronomía, cosmogonía y geografía.
Paolo Toscanelli, director de la escuela de San Marco, considerado el más sabio cartógrafo de su tiempo, posiblemente fue el que influyó en él para que navegara hacia occidente en busca de nuevas tierras.
Debido a ciertos problemas familiares después de la muerte de su padre, abrió una agencia bancaria en Sevilla. Corría el año 1489 y se convertía en auditor y administrador de la agencia.
Junto a otro florentino: Joanoto Berardi, proveedor de esclavos y de navieros, con quien luego entró en sociedad comercial y de quien se hizo amigo, formaron sociedad, que duró hasta la muerte de este último en diciembre de 1495.
El negocio estaba relacionado con el armado y aprovisionamiento de barcos, una actividad que había crecido considerablemente a lo largo del siglo XV.
La flamante empresa de los italianos participó como subcontratista en los preparativos de todos los viajes del Gran Almirante Cristóbal Colón, al Nuevo Mundo. 
Berardi, apoderado del Almirante, contribuyó al financiamiento del primero de ellos y por su intermedio Vespucio y Colón entablaron una perdurable amistad. 

Después del segundo viaje de Colón, intercambiando conocimientos de los nuevos descubrimientos con su amigo Vespucio, Colón estaba convencido de haber alcanzado las costas de Asia. Él en cambio, era excéptico, y picado en su amor propio, quiso comprobarlo con sus propios ojos.
Así fué como Amércio Vespuccio, con 40 años de edad, se embarcó en la aventura del descubrimiento.

Su primer viaje es dudoso, no así su segundo viaje, realizado entre 1499 y 1500 al servicio del rey Fernando II el Católico.
Durante este viaje, junto a Alonso de Ojeda, logró cartografiar las costas de Venezuela. Precisamente el nombre de Venezuela deriva de una expresión de Américo Vespucio que al ver a los nativos como vivian sobre construciones hechas sobre el agua, dijo que le recordaba a Veneccia, por lor que se le llamó en principio Venecciola (Venezuela)



Poco después recibe una invitación del rey de Portugal, Manuel I, para contratarlo bajo la bandera portuguesa, aprovechando su experiencia. Parece que después de varios intentos por parte de la corona de Castilla y de Portugal, por hacerse con los servicios de Américo Vespucio, éste, decidició por iniciar su aventura bajo las órdenes del rey de Portugal. 
Es un hecho muy extraño, ya que era español nacionalizado, casado con una española y con residencia en Sevilla. Algunos sospechan que era un espía al servicio de Castilla. El hecho fue tomado como una deslealtad hacia los Reyes de Castilla y Aragón.
Este viaje se le conoce como el tercero de Vespucio. Parece ser que Vespucio fue el descubridor de la Islas Malvinas en 1502, aunque no fueron cartografiadas con precisión hasta 1520, durante la expedición de Magallanes, al servicio de la corona española.

En 1504 se le atribuye un dudoso cuarto viaje cuya meta era iniciar los primeros asentamientos de portugueses en el continente recién descubierto.
En ese mismo año regresó a Sevilla, en donde permanecería hasta el final de sus días.

Hay poca certeza sobre un quinto viaje realizado en  1505, pero es muy dudoso ya que no está documentado.  
Ese mismo año se casó con doña María Cerzo con la que se cree que tenía relación desde el primer año de su llegada a Sevilla.

El rey Fernando, junto a Yáñez Pinzón y Américo Vespucio, decidieron un plan para afianzar el poder de los descubrimientos españoles en el Caribe y encontrar un paso real hacia Asia.
Fue nombrado por el rey Fernando "Piloto Mayor de Castilla" en 1507, dependiendo de la recién creada Casa de la Contratación. Se dedicaría a enseñar el arte y la técnica de la navegación. Tenía el control de todos los viajes bajo la bandera castellana.

Casa de la Contratación de Sevilla

En 1507 se le atribuye otro viaje, pero tan mal documentado como los anteriores. Parece mentira como un matemático, cartógrafo y profesor de navegantes, pudiera describir con tan pocos datos los sitios en los que se supone estuvo "in situ". Es como para sospechar que la mayoría de sus viajes fueron escritos después de oír los relatos que le hicieran los hermanos Pinzón y el mismísimo Cristóbal Colón, porque si no, no se explica. Es probable que sacara sus propias conclusiones, después de oír esos relatos. No descartemos que era un maestro en el arte de la cartografía y la geografía, además de tener un alto cargo responsable de la cartografía y la enseñanza de los nuevos descubrimientos.

Al nuevo continente descubierto se le conocía por "Indias", "La gran Tierra del Sur", "Nueva India".
Por aquel tiempo, circulaban por Europa los ejemplares de las hazañas de Américo Vespucio, "Lettera" y "Mundus Nuovus", en los que Vespucio narraba sus viajes al nuevo continente, la mayoría de ellos, como hemos dicho, muy dudosos.

Decidieron dar a conocer las nuevas noticias en la forma de un pequeño tratado llamado "Cosmographiae Introductio" acompañado por una traducción al latín de la Lettera bajo el título "Quattuor Americi navigationes" ("Cuatro Viajes de Américo"), y publicarlos bajo la forma de un panfleto. 
El 25 de abril de 1507 salieron del taller las dos primeras ediciones. 

En el capítulo IX del texto se sugería que el nombre del Nuevo Mundo debería ser "América" (femenino por analogía a "Europa", "Asia" y "África") en honor de quien la reconociera como tal: "ab Americo Inventore (...) quasi Americi terram sive Americam" ("De Américo el descubridor (...) como si fuese la tierra de Américo o América").
 No se sabe con certeza cuál de los impresores es el creador del nombre. 

La triste realidad es que en vez de llamar al nuevo continente COLOMBIA en honor a Colón, se le llamó AMÉRICA en honor a un sabio cartógrafo, pero que nada tuvo que ver, a pesar de todos sus conocimientos, con el primer viaje (el más aventurero y peligroso por lo desconocido) del Gran Almirante Cristóbal Colón. 
Una cosa es jugarse la vida en una aventura, como hicieron Colón y los que le acompañaron,  y otra es aprovecharse del descubrimiento para ponerse medallas. 



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