viernes, 26 de diciembre de 2025

POLÍTICOS Y EDUCACIÓN




En la Antigüedad, la política y la educación estaban intrínsecamente ligadas, especialmente en Grecia y Roma, donde la formación del ciudadano era vital para la vida en la polis (ciudad-estado), preparando tanto para la participación cívica (democracia ateniense) como para el liderazgo (élite espartana o romana). 



Los políticos y la educación están intrínsecamente unidos, ya que la política define las leyes y recursos educativos, mientras que la educación forma ciudadanos y perpetúa (o cuestiona) el sistema político, siendo a la vez un derecho fundamental y un campo de batalla ideológico para construir sociedades más justas o mantener el status quo, lo que requiere debate, negociación y el desarrollo de una ciudadanía crítica.
CICERÓN




Cómo la política influye en la educación

Definición de políticas: Los partidos políticos establecen objetivos, currículos, estándares y asignan recursos, influyendo en cómo, qué y a quién se enseña.

Marco legal y financiamiento: Las decisiones políticas determinan la estructura del sistema educativo, la inversión en infraestructura y la atención a la equidad.

Ideología y control: La educación puede ser usada para moldear ideologías o, por el contrario, para fomentar el pensamiento crítico y la libertad, dependiendo de las agendas políticas.

INFLUENCIA DE LA EDUCACIÓN EN LA POLÍTICA

Formación de ciudadanos: Una educación de calidad prepara a las personas para participar activamente en la vida pública, ejerciendo sus derechos y deberes.

Desarrollo social: Es fundamental para construir sociedades más justas, equitativas y sostenibles, mejorando las condiciones de vida.
Creación de pensamiento crítico: Empodera a los individuos para cuestionar el poder y las estructuras, actuando como un antídoto contra la manipulación y el mercantilismo.

El desafío: educación como campo de batalla
 Los intereses y valores contrapuestos (ideológicos, corporativos) hacen de la educación un espacio de conflicto que necesita diálogo y negociación.

Riesgo de politización excesiva: 
Existe el peligro de que se use con fines demagógicos o para uniformar el pensamiento, en lugar de promover la libertad y la diversidad.

La necesidad de una visión a largo plazo
Se requiere una educación que trascienda los ciclos políticos, centrada en valores éticos y científicos para el bien común, formando personas capaces de mejorar su realidad.

En resumen, la educación no es solo un reflejo de la política, sino una herramienta poderosa que puede tanto perpetuar desigualdades como ser el motor para una sociedad más democrática y justa
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JEAN JACQUES ROUSSEAU


Actualmente muchos políticos han perdido (o no conocen) la educación. No solo los políticos de cualquier país en particular, sino es un "virus" que se ha propagado por todo el mundo.
Se ha perdido la sensatez, la educación, llegando a insultos callejeros de lo más vil que uno se podría imaginar hasta hace pocos años.
Ya no hay apenas políticos con sentido común, solo quedan unos pocos que se les critica por ser poco agresivos, pero la realidad es que son políticos responsables, con gran sentido común y con conocimientos de oratoria, cosa que los que los critican ni siquiera conocen.

Los políticos agresivos que no saben hablar y solo recurren al lenguaje callejero de lo más vulgar, son personajes que se deberían dedicar a otra cosa, si es que valen, que lo dudo, en vez de hablar insultando al rival con insultos soeces de lenguaje  barriobajero con palabras impropias de personas que se las dan de inteligentes y cultas, y que dialécticamente se defienden atacando a sus rivales faltando el respeto a todas aquellas personas que les votaron a sus rivales y a ellos mismos.

Ojalá alguno de esos personajes entienda que ser político, no solo es insultar sino proponer mejoras sociales que sean más atractivas para la población en general, y respetando a sus rivales, dialogando con educación y respeto. Muchos políticos sé que no lo entenderán, porque son muy agresivos y cabezones, pero ahí lo dejo.

Un ejemplo de político español educado, correcto con sus réplicas a sus adversarios políticos, paciente e inteligente, además de buen orador, es el actual presidente de España, Pedro Sánchez. Una demostración de saber estar para con sus rivales, la mayoría, muy poco correctos y con escasos recursos dialécticos como oradores.
Sánchez lo tiene muy fácil con esa oposición tan falta de buenos oradores.

Un ejemplo de mal orador, sin apenas conocimientos dialécticos, irrespetuoso con sus rivales y siempre insultando, nada convincente, es el político Miguel Tellado. Con mucha facilidad de palabra y grandes reflejos, pero sin elegancia dialéctica, que si aprendiera a hablar con educación y respeto, posiblemente podría llegar a ser un buen orador político.


 

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